jueves, 23 de agosto de 2012

Universidad  Nacional de Cajamarca
Facultad de Ciencias Agrarias
Escuela Académico Profesional de Agronomía
                                                    
PROFESOR:             Dr. Alex M. Hernández Torres
               

CURSO:                 “Métodos y Técnicas de Estudio”

TEMA:                 “monografía”


ALUMNOS:
De la Cruz Casas, Jhyguer


CICLO: 
               Primero


CAJAMARCA, MAYO DEL 2012





                               
                                                    CONTENIDO
                                    ITEM
RESUMEN.                                                                                      3
1.            INTRODUCCIÓN.                                                                             4
2.            REVISIÓN DE LITERATURA.                                                            6
3.            MATERIALES Y MÉTODOS.                                                           22
4.            RESULTADOS.                                                                               27
5.            DISCUSIÓN.                                                                                  30
6.            CONCLUSIONES.                                                                          32
7.            RECOMENDACIONES.                                                                  33
8.            REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.                                                34
9.            ANEXOS                                                                                        35


RESUMEN
Dentro de los problemas que afronta la palta (Persea americana Mill) tenemos a la pudrición radicular como la principal enfermedad, la cual se encuentra diseminada en todos los valles interandinos de la región Cajamarca, en especial en las provincias de San Pablo y Cajamarca, ocasionando esto un fuerte problema en la producción del cultivo, teniendo reportes de muertes de frutales en producción y crecimiento.
Es en este marco que se ha buscado una solución efectiva a este problema, para que el pequeño productor tenga acceso a un medio de control de la pudrición radicular causada por Phytophthora cinnamomi, habiéndose realizado pruebas con sulfato de cobre pentahidratado en dos presentaciones y habiéndose controlado en un importante porcentaje el avance de dicha enfermedad, en parcelas de productores de la cuenca del Río Jequetepeque, siendo para esto realizado las prácticas en parcelas en producción y en plantas de un año hasta ocho años de haber sido instaladas, en tiempos diferentes y concentraciones distintas, pudiéndose observar sobre todo que las concentraciones aplicadas a raíz son las más idóneas en el control de pudrición de raíz, teniendo resultados satisfactorios, los cuales otorgan a los productores alternativas de solución a la problemática para controlar la pudrición radicular causada por Phytophthora cinnamomi.



I.        INTRODUCCIÓN
En la producción nacional, los cultivos destinados para la agro exportación, forman parte de un importante rubro el cual es fuente de divisas e ingresos, sobre todo para los pequeños productores y familias dedicadas al cultivo de frutales demandados por el mercado externo dentro de ellos, el cultivo de palto (Persea americana Mill) puesto que es uno de los más preferidos por la población de diferentes países, es en ese sentido que se cuida mucho la calidad y la cantidad de producción destinada para el consumo, siendo las variedades más requeridas la Hass y la Fuerte, las que se siembran en la mayoría de zonas productoras de nuestro país, siendo exportadas y/o destinadas al mercado nacional.
Uno de los principales problemas con los que cuenta la producción de palto (Persea americana Mill) es el ataque de hongos como la Phythophthora cinnamomi y Lasiodiplodia Teobromae, teniendo mayor incidencia en los valles interandinos la Phythophthora cinnamomi, siendo su presencia generalizada en la mayoría de campos de pequeños productores de la cuenca del río Jequetepeque en las provincias de Cajamarca y San Pablo; causando muertes de plantas en producción y en crecimiento. En la mayoría de las parcelas podemos encontrar suelos pesados, arcillosos, los que retienen agua y se vuelve esto en un medio para la proliferación rápida del hongo, a su vez el mal manejo del agua agrava este hecho, pudiendo registrar muerte repentinas, las cuales registran la pudrición de raíz y secado de la plata en menos de 15 días, según reportes de productores de dicho frutal.
Teniendo en cuenta la problemática es que se analizó la utilización de un fungicida, para controlar el ataque del hongo ya que genera grandes pérdidas y la inversión para la recuperación es alta, siendo uno de los fungicidas con mejores resultados el Phyton 27, pero el cual cuenta con un costo elevado para los productores de bajos recursos, es así que se optó por la utilización del sulfato de cobre pentahidratado en presentación de 25 kg, siendo el mismo ingrediente activo que el producto antes mencionado costando alrededor de 6 veces menos que su precio normal, razón suficiente para su utilización en el control de la pudrición radicular, es en este sentido que se tuvo que determinar la efectividad en el uso del sulfato de cobre pentahidratado para el control de Phythophthora cinnamomi en el cultivo de palto (Persea americana Mill), para así, controlar su avance y posteriormente recuperar a la planta.



II.        REVISIÓN DE LITERATURA.
"Pudrición radicular” Phytophtora cinnamomi.
Según es manifestado en la página web de la FAO www.fao.org, (2012), se dice que las:
Características generales del género Phytophthora son:
Ubicación Taxonómica.
El género Pythophthora pertenece a:
División:                 Eumycota
Subdivisión:           Phycomycotina
Clase:                     Oomycetes
Orden:                    Peronosporales
Subfamilia:            Phythiae
Género(s):              Phythophthora y Pytium
Según FAO www.fao.org (2012), nos comenta que todas las especies del género poseen un micelio hialino, continuo, de paredes paralelas o irregularmente calibrado, donde pueden observarse abundantes gotas oleaginosas. El micelio es cenocítico, observándose solo raramente la presencia de algunos tabiques que normalmente se encuentran separando las partes viejas carentes de protoplasma. Existen algunas especies en las cuales, bajo ciertas condiciones de cultivo, el micelio se presenta toruloso, con protuberancias y vesículas como por ejemplo en P. cinnamomi, P. cactorum y P. cryptogea
Los autores de FAO www.fao.org (2012), nos manifiestan que en las especies del género Phytophthora se presentan dos tipos de reproducción: asexual (con la formación de clamidosporas y esporangios, que contienen las zoosporas) y sexual (mediante la formación de oosporas).
Síntomas.
FAO www.fao.org (2012), nos manifiesta que el aguacate es un cultivo tropical o subtropical nativo de las Américas. Son cuatro las especies de Phytophthora que causan enfermedades en este cultivo: P. cinnamomi, P. citricola, P. palmivora, P. heveae, provocando la pudrición de las raíces, el cáncer del tronco en California, el declinamiento de las plantas de semillero, y cáncer del tronco en Guatemala, respectivamente.
A su vez FAO www.fao.org (2012), nos manifiestan que pudrición de las raíces P. cinnamomi fue descrito por primera vez en 1922 por Rands, en plantas de canela y desde entonces ha sido encontrado aproximadamente en 70 países de las regiones tropicales y subtropicales, causando enfermedades en diferentes cultivos.
Según FAO www.fao.org (2012), la incidencia de este patógeno sobre el aguacate se describió por primera vez en 1927, en Puerto Rico, y actualmente podemos encontrarlo como agente causal de la pudrición de las raíces del aguacate en casi todas las áreas del mundo donde se practica este cultivo (por ejemplo: Estados Unidos, México, América Central y América del Sur , el Caribe, Australia, Nueva Zelandia, África, Israel, España, Marruecos, etc.).
Según nos indica FAO www.fao.org, (2012), la incidencia de esta enfermedad en las plantaciones provoca grandes pérdidas en la industria del aguacate y constituye un problema serio en la mayoría de las regiones tropicales donde se practica este cultivo. La pudrición de las raíces por P. cinnamomi provoca un declinamiento progresivo del árbol, en el cual se observan hojas más pequeñas que lo normal, usualmente de color verde pálido o amarillentas y a menudo marchitas. Las ramas mueren regresivamente producto del avance de la enfermedad y los frutos son de corteza brillante.
FAO www.fao.org (2012), nos manifiestan Como consecuencia de esta enfermedad el árbol muestra un aspecto general de marchitez y la copa del mismo se va desfoliando, llegando a secarse completamente en estados avanzados de la enfermedad. Como resultado la fructificación va decayendo, aunque a veces se puede producir una fructificación excesiva, con frutos de pequeño tamaño que no llegan a engordar. Producto del ataque del hongo las raíces alimenticias (o raíces absorbentes) mueren, observándose ennegrecidas y quebradizas, siendo posible no encontrarlas en estados avanzados de la infección, sin embargo la infección raramente se extiende hacia las raíces principales.
En su portal FAO www.fao.org (2012), nos manifiestan Esta enfermedad puede producirse bajo un amplio rango de temperaturas del suelo que va desde 21 hasta 30 ºC, produciéndose muy poca o ninguna infección a 33 ºC y muy poca a temperaturas entre los 9-10 ºC (8, 13, 31, 52). Se presenta mayormente en los suelos con un drenaje deficiente, siendo la presencia del hongo y el exceso de humedad los dos factores que potencian el rápido desarrollo de la enfermedad.
De acuerdo a FAO www.fao.org (2012), en el caso de la pudrición de las raíces del aguacatero las zoosporas son atraídas por las raíces mediante un proceso de quimiotáctico, luego germinan y penetran las raíces iniciándose la pudrición de las mismas.
En comentario vertido en su página FAO www.fao.org (2012), nos manifiestan que el cáncer del tronco: Al menos tres especies de Phytophthora provocan cáncer del tronco en el aguacate: P.cinnamomi, P.heveae y P.citrícola. Esta enfermedad se caracteriza por la aparición de una zona decolorada en la parte baja del tronco y la exudación de grandes cantidades de un polvoblanco (un azúcar hepta-carbonado común en el aguacate).
Según manifiesta Ministerio de Agricultura (2010), la pudrición radicular es producida por el patógeno Phytophthora cinnamomi, afecta a un gran número de especies frutales, se disemina a través de plantas enfermas del vivero, con el uso de herramientas contaminadas así como el agua de riego contaminada.
Como se manifiesta en la publicación del Ministerio de Agricultura (2010), se observa decaimiento gradual de la parte área del árbol, las hojas adquieren color verde claro y tienden a marchitarse, las planta no emiten nuevos brotes, y la defoliación comienza por la parte superior de la copa, avanzando hacia abajo (muerte descendente).
Según nos relata Tenorio, J. (2007), este hongo provoca pudrición de raíces que origina un decaimiento progresivo del árbol que se manifiesta con la presencia de hojas pequeñas, follaje verde amarillento, caída de hojas, árbol semitransparente, frutos pequeños y con golpe de sol. Si la infección es severa, los árboles pueden morir. Es más frecuente en sectores bajos, con exceso de humedad y/o suelos arcillosos con drenaje deficiente, (colaboran también en la aparición de la enfermedad pH levemente ácido y temperaturas de suelo elevadas).
Cabe mencionar lo que dice Tenorio, J. (2007), que el hongo P. cinnamomi es un habitante común del suelo y actualmente su control se realiza mediante un manejo integrado, donde es importante mantener un buen contenido de agua en el suelo, evitando anegamientos, mantener un buen contenido de materia orgánica mediante la aplicación de guano o compost, hacer aplicaciones preventivo en vivero y al momento de establecer el huerto y obtener material resistente a la enfermedad, principalmente mediante el uso de portainjertos.
Según manifiesta Lemus, G., (2005), este hongo provoca pudrición de raíces que origina un decaimiento progresivo del árbol que se manifiesta con la presencia de hojas pequeñas, follaje verde amarillento, caída de hojas, árbol semitransparente, frutos pequeños y con golpe de sol. Si la infección es severa, los árboles pueden morir. La infección provocada por este hongo se ve favorecida con el exceso de humedad en el suelo y la presencia de heridas en las raíces. El hongo P. cinnamomi es un habitante común del suelo y actualmente su control se realiza mediante un manejo integrado, donde es importante mantener un buen contenido de agua en el suelo, evitando anegamientos, mantener un buen contenido de materia orgánica mediante la aplicación de guano o compost, hacer aplicaciones preventivas en vivero y al momento de establecer el huerto y obtener material resistente a la enfermedad, principalmente mediante el uso de portainjertos.
Según manifiesta ANACAFE, (2004), el hongo del suelo (Phytophthora cinnamomi), es una de las enfermedades más devastadoras del cultivo de aguacate en el mundo. Las condiciones óptimas para el desarrollo del hongo son: Suelos arcillosos con mal drenaje interno exceso de humedad, temperatura del suelo alta y un pH ligeramente ácido. El hongo se puede propagar por medio del agua de riego, maquinaria, herramienta de trabajo, calzado. El primer síntoma en árboles infectados es un marchitamiento de la planta por pudrición de raíces absorbentes y secundarias, disminuyendo la absorción de agua y de nutrientes, las hojas se tornan de color amarillento y las puntas de las mismas pierden rigidez como si necesitaran agua, al final la plantía muere gradualmente por marchites.
Según manifiesta Tamayo, P., (2007), La pudrición de raíces, causada por Phytophthora cinnamomi var. cinnamomi (= Phytophthora cinnamomi), es la enfermedad más importante del aguacate en todas las zonas productoras de este frutal en el mundo y en Colombia. Son varias las especies de Phytophthora (P. citricola, P. cactorum, P. parasitica, P. palmivora, P. heveae), que afectan el aguacate en diferentes regiones del mundo. Algunas de ellas causan chancros o pudriciones del tallo, sin embargo, en Colombia, sólo la especie P. cinnamomi ha sido claramente establecida como la causante de pudrición de raíces del aguacate en nuestras zonas productoras.
El autor Tamayo, P., (2007), nos comenta que en condiciones de campo, se han observado síntomas similares a los que inducen otras especies de Phytophthora, sin embargo, su etiología y causalidad no ha sido plenamente establecida. En Colombia, el hongo P. cinnamomi provoca pérdidas que oscilan entre un 30 y un 50% de los árboles en la etapa de vivero y durante los dos primeros años de establecimiento del cultivo.
Tamayo, P., (2007), nos menciona que la pudrición de raíces del aguacate se presenta desde la etapa de vivero en los almácigos. Los arbolitos afectados en la etapa de almácigo, pueden llegar a morir prematuramente antes que se produzca el prendimiento del injerto, debido a la necrosis del cuello del patrón.
El autor Tamayo, P., (2007), nos indica que en otras ocasiones, los arbolitos exhiben escaso crecimiento, reducido desarrollo foliar y amarillamiento generalizado de hojas. A medida que la infección progresa, se presenta la necrosis de la parte basal del tallo del patrón. Los arbolitos se marchitan, pierden las hojas y se inicia una muerte ascendente del patrón y descendente de la copa. Al examinar las raíces secundarias, éstas presentan necrosis parcial. En condiciones de campo, la enfermedad se presenta en focos, en las zonas más húmedas. Los árboles afectados detienen su crecimiento, las hojas son de tamaño reducido, pierden su color verde normal y son de apariencia pálida.
En lo manifestado por Tamayo, P., (2007), se cita que con el transcurrir del tiempo, se presenta un amarillamiento leve pero generalizado del árbol, acompañado o no, de rebrotes y floraciones excesivas a destiempo. En ocasiones, los árboles presentan nuevos brotes, pero éstos son de menor vigor y tamaño, y cuando hay frutos, éstos son numerosos y de tamaño pequeño. A medida que el vigor del árbol es menor, se observa marchitez leve pero progresiva del árbol, aún en condiciones de adecuada humedad, debido a la pudrición de las raíces absorbentes, disminuyendo la toma de agua y nutrientes.
 El autor Tamayo, P., (2007), comenta que las ramas laterales muestran un secamiento descendente y las hojas se secan. Luego se presenta el secamiento generalizado de las hojas, que permanecen adheridas al árbol por algún tiempo, con posterior caída gradual de las mismas hasta. Que finalmente, el árbol sufre un paloteo generalizado y se seca. Al observar las raíces secundarias o absorbentes de los árboles enfermos, éstas manifiestan una necrosis o muerte de color oscuro.
Como manifiesta Tamayo, P., (2007), El hongo puede atacar la base del tallo y colonizarlo totalmente, produciendo marchitez, secamiento y muerte repentina del árbol. En otras ocasiones, se observan lesiones o chancros de color café en la base del tallo, en la unión del patrón y la copa, presumiblemente causados por otras especies de Phytophthora, en cuyo caso, se presenta amarilleamiento parcial, secamiento, paloteo y caída de hojas en una parte del árbol.
Según manifiesta Chalán, W. (2011), En las primeras etapas presenten una mayor cuaja de frutos, estos suelen caer, la fructificación va decayendo y en un estado muy grave el árbol muere. Estos síntomas aéreos son consecuencia de la pudrición de las raicillas y raíces, consecuencia de un exceso de agua en el suelo (mal manejo de riego), y falta de oxigenación a las raíces del palto (suelos compactados, suelos arcillosos). La absorción de agua y nutrientes minerales se reduce.
Control de la enfermedad.
En su portal FAO www.fao.org (2012), manifiesta que el control de la enfermedad: Virtualmente es imposible erradicar P. cinnamomi una vez que este se ha instalado en el suelo plantado. Sin embargo los cultivadores de aguacate emplean un conjunto de medidas prácticas para reducir el daño a las raíces y lograr evitar el declinamiento del árbol. Algunos autores plantean que el control sobre P. cinnamomi puede lograrse aplicando un conjunto de medidas que forman parte de un programa integral el cual abarca la prevención, las buenas prácticas culturales, medidas de control biológico, el control químico y el uso de patrones resistentes. Dentro de estas medidas se encuentran plantar en suelos con un adecuado drenaje interno, producir patrones libres de la enfermedad en semilleros certificados y prevenir el movimiento de suelo o de agua de las áreas infectadas hacia las áreas con un crecimiento saludable.
En su portal FAO www.fao.org (2012), manifiesta que un factor que debe ser cuidadosamente controlado es la irrigación del terreno plantado, tratando de evitar que el suelo se torne demasiado húmedo ya que esta enfermedad se ve favorecida en los suelos con un exceso de humedad. Pueden utilizarse productos fungicidas tales como el Ridomil (metalaxil) y el Alitte (fosetil Al), sin embargo el tratamiento químico es muy costoso. Trabajos previos sobre el uso de patrones resistentes al ataque del hongo indican que este podría ser el método más satisfactorio para controlar la pudrición de las raíces del aguacatero por P. cinnamomi. Estudios realizados en California reportan como relativamente resistentes a los patrones: Duke 6, Duke 7, G 22, G 6, Huntalis, Barr Duke y Thomas.
Teniendo en cuenta lo recomendado por el Ministerio de Agricultura (2010), se recomienda, la incorporación periódica de estiércol de ovino o guano de res en los primeros 30 cm del suelo. La idea es mantener un 2 a 3 % de materia orgánica como promedio.
El Ministerio de Agricultura (2010), recomienda la poda de rejuvenecimiento en plantas con síntomas avanzados de la enfermedad (más 70% defoliación y perdida de vigor) para restablecer el balance copa-raíz.
Nos indica Tenorio, J. (2007), que para su prevención se recomienda la aplicación de fosetil aluminio durante toda la vida de la planta. Durante los tres primeros años se aplica en forma de pintura sobre el tronco una solución de fosetil aluminio al 60 %, a partir del cuarto si existe la enfermedad el control será mediante la aplicación de inyecciones de ácido fosforoso al tronco, dependiendo la dosis en función de la edad de la plantación, del diámetro del tronco y del grado de infección distribuidas en dos o tres aplicaciones en el año.
A su vez nos manifiesta Tenorio, J. (2007), que es de fundamental importancia llevar a cabo un plan de prevención basado en:
· Evitar movimientos de agua y tierra que provengan de zonas infectadas.
· Utilizar plantines libres de enfermedad en parcelas limpias.
· Elegir previamente terrenos bien drenados y de texturas medias.
El autor Tenorio, J. (2007), manifiesta que las Temperaturas máximas del suelo, durante el proceso de solarización en el control de la tristeza y las temperaturas letales a P. cinnamomi durante el proceso de solarización (60 días); se observa que a 20 cm de profundidad en el lapso comprendido del mes de marzo al 30 de junio (120 días), la temperatura se mantuvo arriba de 34 °C y se elevó hasta 42 °C. Las temperaturas citadas son críticas para el patógeno. A 30 cm de profundidad la temperatura se elevó hasta 35 °C. El efecto de la temperatura alcanzada durante el proceso de la solarización con plástico cristalino, se traduce en una eliminación del inóculo del hongo en el suelo y en una rápida recuperación de los árboles dañados. Debido a que a esa profundidad se encuentra la mayor cantidad de raíces absorbentes menores de 5 mm de diámetro.
Según nos recomienda Tenorio, J. (2007), que se puede realizar un buen control de las enfermedades radicales del aguacate ocasionadas por los hongos: Verticillium sp., Rocellinia necatrix, Phytophthora cinnamomi, al efectuar la solarización con plástico cristalino por 1.5 meses. En Israel se ha encontrado que posteriormente de efectuar la técnica de solarización se produce un vacío biológico en el suelo y que es necesario incorporar nuevos microorganismos benéficos al mismo, lo anterior se logra con la incorporación de estiércol de bovino y harina de alfalfa.
El autor Tenorio, J. (2007), nos comenta que el efecto de la temperatura que se alcanza durante el proceso de la solarización con plástico cristalino, se traduce en una reducción de las poblaciones de Phytophthora cinnamomi en el suelo y en una rápida recuperación de los árboles dañados.
A su vez Tenorio, J. (2007), nos comenta que durante el proceso de solarización se logró alcanzar temperaturas por encima del punto crítico (34 °C), a P. cinnamomi que reducen las poblaciones del patógeno en el suelo.
El autor Tenorio, J. (2007), recomienda que con la aplicación de estiércol de bovino y harina de alfalfa al suelo, se incrementa la población de hongos y bacterias benéficas antágonicas a P. cinnamomi (Tenorio, J. 2007).
El autor Tenorio, J. (2007), concluye que los mejores tratamientos que controlan a la tristeza son:
·         Descope de árboles, solarización del suelo y aplicación al cajete de 100 kg de corteza de pino;
·         Descope de árboles, solarización , inyección de Phosetyl al tronco del árbol y aplicación al cajete de 150 kg de estiércol de bovino más 100 kg de harina de alfalfa;
·         Inyección de Phosetyl al tronco y aplicación al cajete de 150 kg de estiércol de bovino más 100 kg de harina de alfalfa;
·         Descope de árboles, inyección de Phosetyl al tronco y solarización.
Se recomienda según Lemus, G., (2005), realizar una serie de pasos para un tratamiento integral. Éstos son:
1)    Recortar un tercio del árbol en agosto, con el fin de equilibrar el sistema radicular con la canopia.
2)    Aplicar guano entre abril y mayo, para mantener un buen contenido de materia orgánica y competidores biológicos.
3)    Aplicar úrea al suelo durante, diciembre o febrero, con el fin de promover la brotación.
4)    Aplicar ácido fosfórico al suelo durante octubre, con el fin de promover un buen crecimiento radical.
5)    Inyectar o asperjar ácido fosforoso neutralizado con hidróxido de potasio, o fosetil de aluminio en octubre, con el fin de generar fosfonatos en la los tejidos.
Las recomendaciones de ANACAFE, (2004) son:
·         Seleccionar adecuadamente el suelo; principalmente con relación al drenaje, los suelos arcillosos deben descartarse.
·         Deben emplearse patrones tolerantes o resistentes.
·         Las semillas para patrón deben proceder de árboles libres de la enfermedad.
·         Desinfectar el suelo del vivero.
·         Previo a la siembra al campo definitivo, el suelo deberá desinfectarse con un fungicida.
De acuerdo a las recomendaciones de ANACAFE (2004), El árbol infectado debe aislarse en un área seca a través de zanjas y reducir el número y volumen de riego.
·         En plantaciones jóvenes y árboles recién infectados se recomienda el uso de Metalaxyl + mancozeb o tiofanato metílico al suelo y aplicaciones foliares de fosetil aluminio la materia orgánica, aporta enemigos naturales del hongo y mejora las condiciones de drenaje.
·         En condiciones severas de daño lo más recomendable es eliminar el árbol y desinfectar el terreno.
De acuerdo a lo recomendado por Tamayo, P., (2007), Se ha encontrado resistencia moderada o tolerancia al hongo P. cinnamomi en las variedades Duke 6, Duke 7 y Thomas.
El autor Tamayo, P., (2007), nos menciona que cuando no se dispone de infraestructura para la producción de patrones e injertos, se deben comprar plantas de aguacate procedentes de viveros.

Se comenta, según Tamayo, P., (2007), que el ataque del hongo es favorecido por el exceso de humedad, por lo cual, el riego moderado en los semilleros y almácigos, es de crucial importancia para evitar la pudrición de raíces y muerte del árbol en esta etapa de desarrollo. El manejo preventivo de la enfermedad, se debe iniciar en la etapa de semillero y almácigo, mediante la producción de plántulas de aguacate sanas. En el semillero se deben usar sustratos inertes, como arena lavada o material absorbente, como oasis o aserrín, para el proceso de germinación. Ya en el almácigo, emplear una proporción de suelo y arena que propicie un buen drenaje.
El autor Tamayo, P., (2007), recomienda que el suelo que va a ser empleado en los almácigos, debe ser sometido a un tratamiento de solarización húmeda, que podrá tener una duración entre 45 y 60 días. Una vez germinada la semilla y se vaya a realizar la siembra en la bolsa del almácigo, se recomienda mantener un moderado suministro de agua y la aplicación periódica de micorrizas (Micorrizafer)(10 g/bolsa) y productos a base del hongo  Trichoderma sp. (Agroguard)(0,5 g/l), al suelo de la bolsa. Para la siembra definitiva en  condiciones de campo, se deben seleccionar lotes con textura franca y buen drenaje, para disminuir los riesgos de ataque del patógeno. Se debe evitar el establecimiento de cultivos de aguacate en lotes que previamente hayan sido sembrados con cultivos susceptibles a este hongo, como son el pino, el eucalipto, los cítricos, la macadamia y la piña.
Según manifiesta Tamayo, P., (2007), los labores de desyerba en la zona de plateo de las plantas, se deben realizar a mano o con guadaña, para evitar causar heridas al tallo y a las raíces. Dado que el exceso de humedad es un factor predisponente al ataque por el hongo, los árboles se deben ubicar en terrenos no encharcables, tratando de sembrar en balcones o montículos, para evitar la acumulación de agua en las raíces y la humedad excesiva junto al tallo. Las aplicaciones de materia orgánica en forma de gallinaza, equinaza o bovinaza (4 a 5 kg/árbol), favorecen el desarrollo y establecimiento de hongos y bacterias, que son enemigos naturales del hongo P. cinnamomi.
Nos dice Tamayo, P., (2007), que cuando un árbol muere por la enfermedad, éste se debe erradicar (incluyendo raíces) inmediatamente, quemar y sacar del campo cultivado, para evitar que sirva de foco de infección, ya que el hongo se disemina fácilmente en el suelo adherido a herramientas y botas de trabajo y en agua de escorrentía. El lugar donde se erradicó el árbol, debe ser aislado o encerrado para evitar el paso de operarios, que puedan diseminar la enfermedad a otros lotes de la finca. Posteriormente, se debe espolvorear cal (2 a 4 kg/sitio) en el sitio y árboles vecinos y realizar un tratamiento de solarización húmeda durante 45 a 60 días, aplicando un producto a base del hongo Trichoderma sp. (Agroguard)(0,5 g/l) al suelo, después de la solarización, para disminuir las probabilidades de diseminación del hongo.
El autor Tamayo, P., (2007), nos indica que dado que el hongo puede infectar la pepa del aguacate, ésta se debe tratar antes de llevarse al semillero con Hipoclorito de Calcio (40%)(1,5 cc/l) durante 15 minutos, con posterior inmersión durante igual período de tiempo, en un producto a base Carboxin+Captan (Vitavax 300)(2 a 6 g/l), a fin de prevenir posibles pudriciones o la manifestación del hongo en el semillero.
En su artículo Tamayo, P., (2007), nos recomienda realizar un tratamiento del suelo que se empleará para llenar las bolsas de los almácigos, con productos a base de Dazomet (Basamid GR)(40 a 50 g/m2) durante 15 días, y dejar airear el suelo por igual período de tiempo, para proceder a sembrar. Teniendo en cuenta que el hongo se transmite en la semilla, ésta se debe tratar antes de la siembra en el almácigo, mediante su inmersión en una mezcla de fungicidas a base de Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l) o Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l) y Captan (Captan 50 WP)(Orthocide 50%)(2 a 3 g/l).
El autor Tamayo, P., (2007), nos recomienda que durante la etapa de almácigo se deben hacer, una o dos aplicaciones periódicas de la mezcla de los fungicidas mencionados, al suelo de la bolsa. Al momento del trasplante al sitio definitivo, es recomendable sumergir los árboles en la mezcla de los fungicidas, para prevenir ataques tempranos del patógeno en el campo.
Según Tamayo, P., (2007), nos recomienda que en la entrada a los lotes, se deben acondicionar sitios con recipientes que contengan productos a base de Carbonato de Calcio+Azufre (Caldo Bordelés), Hipoclotrito de Sodio (Límpido) o Yodo Agrícola (Agrodyne SL), para la desinfección de botas y así disminuir los riesgos de ingreso de la enfermedad procedente de otros campos o explotaciones agrícolas. Debe restringirse al máximo, el ingreso a lotes donde se sospeche la presencia o se realice tratamiento de árboles con síntomas iniciales de la enfermedad.
Tamayo, P., (2007), no recomienda que cuando en plantaciones establecidas se detectan los primeros síntomas de la enfermedad, se debe recurrir a la aplicación, previa erradicación de malezas, de fungicidas a base Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l) o Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l), y procurar cubrir y empapar toda el área de la raíz. Adicionalmente, se pueden realizar aspersiones foliares de fungicidas a base de Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(2,5 a 3 g/l)(Fosetal 80 WP)(1,5 g/l), fertilizantes ricos en Fósforo y Potasio (Codafol 0-30-20)(3 cc/l) e inyecciones al tronco del patrón y la copa, de un producto a base de ácido fosforoso, ácido fosfónico, fosfitos o fosfonatos (Fosfito Mono/Dibásico de Potasio)(Sephit K 30-20)(10 a 20 cc/l)(Manvert Fosika)(10 a 20 cc/l)(Nutriphite P+K)(10 cc/litro/m2 de área de raíz)(Agrifos 400 SL)(5 cc/5 cc de agua).
Al recomendar Tamayo, P., (2007), menciona que los árboles tratados mediante inyección, experimentan una leve recuperación del ataque del hongo, 15 a 20 días después del tratamiento y una recuperación total con nuevo crecimiento, después de 30 a 45 días, de realizada la práctica (Tamayo, 2007).
Según Tamayo, P., (2007), luego de la erradicación de árboles enfermos, se deben reducir las posibilidades de diseminación del hongo y tratar el lugar donde se erradicó el árbol enfermo, mediante la aplicación de un fungicida a base de Metalaxil+Mancozeb (Ridomil Gold MZ 68 WP)(3,75 g/l).
Tamayo, P., (2007),  nos indica que cuando se presentan los chancros en la base del tallo, los cuales pueden ser causados por otras especies de Phytophthora, se recomienda la realización de un raspado o cirugía de la parte afectada, hasta encontrar tejido sano, con posterior aplicación en la zona saneada de una pasta compuesta de una mezcla de fungicidas a base de Oxicloruro de Cobre (Oxiclor 35 WP), Fosetil Aluminio (Aliette 80 WP)(Fosetal 80 WP) y aceite quemado. Como medida preventiva, se recomienda pintar la base del tallo del árbol con una solución de un fungicida a base de Oxicloruro de Cobre (Oxiclor 35 WP).
El autor Chalán, W. (2011), nos indica que sobre el colchón del compost o restos vegetales, puede aplicarse dosis periódicas de microorganismos benéficos (Trichoderma sp.)
Chalán, W. (2011), nos indica a su vez que aplicar Mulch en la planta; estas prácticas ayudara a tener mayor oxigeno las raíces en el suelo.
Según manifiesta Chalán, W. (2011), Realizar un buen manejo de riego de acuerdo a textura de suelo, evitando el exceso de agua. Esta práctica es la de mayor importancia para tener éxito en el control de esta enfermedad.
Según Chalán, W. (2011), nos recomienda, la aplicación de hormonas estimulantes en base de auxinas, cineinas, ácidos húmicos, extractos de algas, y fosfitos constituyen una técnica importante. Aplicándose bajo la copa del árbol mediante pulverización, removiendo la superficie del suelo en forma ligera para que las sustancias ingresen con más facilidad.
En lo mencionado por Chalán, W. (2011), recomienda la aplicación de producto químico en el suelo como Metalaxyl + Mancozeb (Ridomil Gold), Fosetil Aluminio (Aliette), Sulfato de Cobre pentahidratado (Phyton 27).
Recomienda Chalán, W. (2011), no instalar palto en suelos pesados Que retengan humedad.
Según se manifiesta en www.fenecsa.com el sulfato de cobre pentahidratado actúa destruyendo a la pared celular en inhibiendo el proceso reproductivo de hongos y bacterias, diferente de los fungicidas convencionales.
En www.difarm.com.ec se manifiesta que el sulfato de cobre pentahidratado no permite la germinación del estado vegetativo de los hongos y destruye la pared celular, cosa similar sucede con las bacterias.
En el portal de www.chileagro.com se manifiesta que el Sulfato de Cobre pentahidratado se disocia inmediata y completamente en Cu+2 y SO4= lo cual, permite una rápida y efectiva acción fungicida y bactericida a muy bajas concentraciones de Cu+2, concentraciones de Cu+2 soluble de 0.5 a 50 ppm son suficientes para matar hongos y bacterias.



  III.        MATERIALES Y METODOS
MATERIALES.
·         Material vegetal infestado en 100%, con el hongo Phytophthora cinnamomi instaladas en campo definitivo en diferentes parcelas caseríos del distrito de Magdalena en la provincia de Cajamarca y en el distrito de San Bernardino en la provincia de San Pablo ambas en el departamento de Cajamarca.











Planta de palto con síntomas de ataque de Phytophthora cinnamomi, presentando nódulos en la parte aérea de la misma.
 











·         Mochila fumigadora de 20 litros.
·         Balde de 20 litros.
·         Balde de 4 litros.
·         Vaso de 250 ml.
·         Agua.
·         Sulfato de cobre pentahidratado (CuSO4-5H2O) en saco de 25 kg. (material importado y comercializado por  FERTILIZANTES MISTI).
·         Phyton 27 en presentaciones de 0.5 l.
·         Acidificante y adherente ADHEMAX PLUS



MÉTODOS.
La metodología de trabajo está diseñada para otorgar a los productores los insumos como son el sulfato de cobre pentahidratado y la capacitación necesaria para la correcta aplicación de la solución preparada del producto.
Es en este sentido que se hizo el seguimiento a varias parcelas de los siguientes productores:
Marcial Terrones Tantaleán.
Melva Terán Miranda.
Nicolás Chugnas Pérez.
Manuel Mantilla Aguilar.
Guillermo Palco Paico.
Cayetano Pérez Calua.
A los mencionados productores se les otorgó desde 1 kg hasta 2 kg de sulfato de cobre pentahidratado, a excepción de Marcial Terrones Tantaleán, a quien a su vez se le dio Phyton 27.
Se realizaron aplicaciones a las hojas con 50 g/mochila de 20 l., a cuello de tallo fueron aplicaciones de 200 g/mochila de 20 l., todas estas aplicaciones con sulfato de cobre pentahidratado en presentación de bolsas de 25 kg.
Para el caso de la aplicación de Phyton 27 se aplicó 40 ml/mochila de 20 litros.
En todos los casos se llegó a aplicar a 5 árboles en producción y/o 6 plantas en crecimiento.
La solución previamente ha sido tratada con un acidificante y adherente puesto que en la zona se cuenta con aguas duras salinas – alcalinas con pH que varían desde 7.5 hasta 8.5, siendo estos rangos muy altos para los requerimientos de pH de la solución del Phyton 27 que es de 5.5 en promedio, dicho acidificante y adherente ha sido utilizado en cantidades desde 25 hasta 30 ml/balde de 20 l., dependiendo del nivel de pH con que cuenten las aguas.
Las aplicaciones a hoja han sido aplicadas con 50 g/mochila de 20 l., cubriendo todo el área foliar.

















Planta con tratamiento, aplicaciones al cuello con sulfato de cobre pentahidratado, mezcla con 200 g/mochila de 20 l.

 




Para el caso de las dosificaciones de sulfato de cobre pentahidratado sea presentado en saco de 25 kg o Phyton 27, estas han sido aplicadas al cuello de la planta en dosis de hasta 5 l/planta adulta, planta de 1 año 250 ml, planta de 2 años hasta 1 litro, en plantas de 3 años hasta 2 litros, en plantas de 4 años hasta 3 litros, en plantas de 5 años hasta 4 litros y en plantas de mayor edad han sido aplicadas dosis de hasta 5 l/planta.

La aplicación ha sido realizada en plantas con niveles de ataque de leve, moderado a severo, pudiendo realizar hasta dos aplicaciones con intervalos de 15 hasta 21 días.
Se ha hecho la revisión periódica mensual y quincenal para ver el avance de la enfermedad y las reacciones de la planta al químico aplicado, así como revisión de las medidas adoptadas por el productor con respecto al riego y deshierbo.



IV.        RESULTADOS
·         En todos los casos se observó la detención del avance de la enfermedad en un 100% al cabo de 7 días, en todos los casos menos en el de la parcela de Marcial Tantaleán; hay una recuperación de las plantas que oscila desde 50 a 100%.








Planta con síntomas de ataque de Phytophthora cinnamomi, en estado de recuperación
 


·         En todas las plantas ocurre brotamiento, solo en el caso del predio de Marcial Tantalean a ocurrido brotamiento y posteriormente, la muerte total de la planta después de 15 días. En  las plantas que se recuperan, en todas hay un brotamiento de nuevas ramas y luego su recuperación, la cual oscila desde un 50% de la planta hasta un 100%.














Brotamiento de nuevas ramas, en las plantas con tratamiento (planta con dos aplicaciones de sulfato de cobre pentahidratado a razón de 200 g/mochila de 20 l).
 



·         En plantas donde ha ocurrido tristeza, siendo moderado el amarillamiento y decayendo las hojas de entre un 30 hasta 70%, se ha podido recuperar en un 90 a 100% la planta, donde las hojas que quedan con epinastia al final caen al suelo.




















Planta con 2 aplicaciones de sulfato de cobre pentahidratado, ya recuperada en un 90%
 


·         Se pudo observar el brotamiento de raicillas nuevas, en el 100% de las raíces sin síntomas de pudrición, en las raíces que manifestaban pudrición, no se pudo observar brotamiento de raicillas.



Recuperación del color de las hojas en plantas con tratamiento de sulfato de cobre pentahidratado a razón de 200 g/mochila de 20 l.
 












Recuperación del color de las hojas en plantas y brotamiento con tratamiento de sulfato de cobre pentahidratado a razón de 200 g/mochila de 20 l.
 




V.        DISCUSIÓN


·         Se pudo determinar una efectividad paulatina del sulfato de cobre pentahidratado, puesto que por su calidad de sistémico este actúa lentamente, teniendo la recuperación parcial de la planta; en 7 días una detención de la enfermedad y desde los 15 a 30 días una recuperación de la misma desde un 50 hasta 100%, siendo este rango más corto si es que la aplicación va acompañada de abonamiento con estiércol descompuesto y remoción superficial del suelo, acciones que no son realizadas por la totalidad de los productores.
·         En las parcelas donde el suelo es arcilloso y con compactación del mismo, las medidas de control del patógeno demoraron más de 30 días, siendo visible la recuperación de las mismas plantas en un rango desde el 30 al 50%, ya que la acción se retrasa, ocasionando que el momento de acción del fungicida sea más postergado, debido a la poca aireación de las raíces.
·         El tratamiento del agua con acidificante ayuda a la efectividad del sulfato de cobre pentahidratado, lo cual no se ve reflejado de la misma manera si es que el productor no lo aplica, viéndose hasta en algunos casos la decantación o el “cortado” de la mezcla y por lo tanto su inutilización para el tratamiento.


CONCLUSIONES

·         Se obtuvo la recuperación de las plantas desde el 50% hasta un 100%, en todas las parcelas menos en la parcela de Marcial Tantaleán.
·         La efectividad del tratamiento es potenciada con otras prácticas anexas la cual acelera la recuperación en menor tiempo posible.
·         El sulfato de cobre pentahidratado en presentación en bolsa de 25 kg. es una fuente alternativa de tratamiento para la pudrición de raíz causada por Phytophthora cinnamomi, sobre todo por su bajo costo y alta efectividad con respecto al resto de pesticidas utilizados.


RECOMENDACIONES
·         Realizar pruebas más amplias con respecto a la utilización de este producto en los valles interandinos implementando prácticas anexas a los tratamientos.
·         Se recomienda la ampliación del uso de este fungicida a otros tipos de cultivos, con enfermedades radiculares parecidas.
·         Se recomienda hacer investigación en el uso de sulfato de cobre en otras enfermedades en palto.



VI.        REFERENCIAS BIBLOGRAFICAS

1.    Ministerio de Agricultura. 2010. Manual Técnico de Buenas Prácticas Agrícolas en el Cultivo de Palto. Primera edición. Lima, Perú. 124 p.
2.    Tenorio, J. 2007. Manual para el Cultivo del Palto. Lima, Perú. 28 p.
3.    Lemus, G. 2005. Cultivo de Palto. Segunda edición. La Cruz, Chile. 81 p.
4.    ANACAFÉ. 2004. Cultivo de Aguacate. Guatemala, Guatemala. 25 p.
5.    Tamayo, P. 2007. Enfermedades del Aguacate. Medellín, Colombia. 51 – 70 p.


VII.        ANEXOS
ANEXO. 1: Diferentes tipos de esporangios de las especies del género Phytophthora.
A. Irregular papilado
B. Limoniforme
C. Piriforme
D. Trasovado
E. Irregular con dos papilas
F. Globoso
G. Descargando las zoosporas
H. Elíptico
I. Ovalado sin papilas
J. Ovalado con papilas
K. Cuerpo esférico y ápice agudo
L. Múltiple


ANEXO. 2: Temperaturas cardinales de crecimiento de algunas especies del género Phytophthora.
ESPECIE TEMP.
MÍNIMA
TEMP.ÓPTIMA
TEMP.MÁXIMA
P. parasitica
10 ºC
30-32 ºC
37 ºC
P. citrophthora
5 ºC
26-27 ºC
32 ºC
P. palmivora
11ºC
28-29 ºC
35 ºC
P. citricola
3 ºC
25-28 ºC
31 ºC
P. syringae
5 ºC
20 ºC
23 ºC
P. hibernalis
5 ºC
20 ºC
23 ºC
P. magasperma
2 ºC
25 ºC
30 ºC
P cinnamomi
5 ºC
24-28 ºC
32-34 ºC
P. drechsleri
5 ºC
28-31 ºC
36-37 ºC



ANEXO. 3: Clamidosporas de Phytophthora spp. Formas de germinación













                                   A. Clamidosporas intercalares
B. Clamidosporas terminales
C. Clamidosporas envejecidas con vacuolas
D. Clamidosporas en proceso de germinación
Anexo 4 . Ciclo de vida de los hongos del género Phytophthora